ENGLISH

Hilton castiga a un trabajador por cooperar con la solicitud de un agente del gobierno



El día 1° de agosto de 2009, Hilton Corporation intentó intimidar a sus empleados en la Local 610 a que callaran y además reprimir sus esfuerzos por lograr un contrato fuerte con la Unión. La gerencia de Hilton en El San Juan disciplinó injustamente a Carlos Cintrón, botones del hotel y empleado que tiene 29 años de servicio. Waleska Otero, la gerente de recursos humanos del hotel le levantó a Carlos una reprimenda por escrito y lo amenazó con darle una advertencia final debido a que él había cumplido con la solicitud hecha por un agente del Departamento del Trabajo de Puerto Rico de que le entregara una copia de la carta informativa de su Unión. Teniendo una advertencia final en su registro de empleado, Carlos tendría que preocuparse diariamente de que la gerencia del hotel podría despedirlo por el más mínimo error o cualquier acción percibida como insubordinación.

Cuando se le preguntó a la Sra. Otero sobre su acción que podría ser ilegal, ella no contradijo el relato de Carlos sobre lo que había sucedido. En lugar de ello, hizo el absurdo comentario de que Carlos, al cumplir con la solicitud de información hecha por el agente gubernamental, era culpable de violar la política del hotel al haber “distribuido literatura difamatoria perteneciente a la Unión”. Básicamente, la Sra. Otero alegó que la política del hotel Hilton tiene más poder que las leyes laborales.

Se le preguntó al abogado Desmond Massey, que es el negociador principal de Hilton, qué pensaba él sobre las acciones de la Sra. Otero. Éste se mostró avergonzado por la reacción de ella y respondió que, “Yo no lo hubiera recomendado hacer eso”. Cuando se presionó al Sr. Massey para que eliminara la reprimenda escrita del archivo de Carlos, el Sr. Massey se desentendió del asunto y dijo que él no tenía autoridad para anular la voluntad de la Sra. Otero. Cuando se le solicitó a la Sra. Otero que anulara la reprimenda escrita, ésta se negó a hacerlo. Después de que la Unión de Carlos desafiara su acción, Hilton finalmente accedió a anular la reprimenda escrita de Carlos pero dijo que la gerencia no había hecho nada incorrecto y que podría continuar castigando a los miembros por el hecho de hablar con las agencias del gobierno.

El hecho de disciplinar a Carlos Cintrón por cumplir con la solicitud hecha por una agencia del gobierno no sólo es algo vengativo, sino que es ilegal. La negativa de la gerencia a eliminar la reprimenda escrita o a admitir su actuación incorrecta es arrogante. Estas acciones envían un mensaje muy claro de que Hilton cree que puede callar a sus empleados con la intimidación sin que nadie le tome cuentas por sus acciones injustas, ni siquiera el gobierno.

Los trabajadores en el Hotel y Casino El San Juan, el Caribe Hilton, y el Condado Plaza se niegan a que se les intimide a callar y están listos para ir a la huelga si es necesario.

info@puertoricohotelstrike.com