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Quince trabajadores fueron castigados por posible error cometido por uno



El hecho de que su empleador lo castigue por un error en el trabajo que usted no cometió es injusto y algo que incomoda. Incluso más injusto y desconcertante es que su empleador lo castigue por un “error” que es posible que ni siquiera haya ocurrido. Sin embargo, eso es precisamente lo que los gerentes del Condado Plaza le hicieron a un grupo de 15 empleados de banquetes.

En algún momento después de terminarse el turno de la noche del 11 de julio, una moza de banquetes se encontró un montón de servilletas manchadas de vino y se lo comunicó a David Rojas, uno de los gerentes de banquetes del hotel. La respuesta de la gerencia fue “levantar una acusación” a todos los mozos de banquetes, excepto a quien encontró las servilletas manchadas. Las acusaciones habrían de permanecer en los archivos de personal de los trabajadores hasta que alguien se identificara para “confesar”.

Asombrosamente, Anita Hernández, la Directora de Banquetes, que es la supervisora de Rojas, decidió apoyar la decisión de éste de imponerles un castigo colectivo a los empleados a pesar del hecho de que todo indicaba que todos los empleados menos uno (y muy posiblemente todos) eran inocentes de haber cometido una mala acción.

El delegado de la Unión, que es un compañero empleado de banquetes, acusó a la gerencia de no llevar a cabo una investigación para determinar cuándo y cómo se habían manchado las servilletas. Éste efectuó su propia investigación y llegó a la conclusión de que fácilmente podría haberse dejado una botella de vino abierta sobre una bandeja y que cualquiera, que pudiera haber sido un empleado, un huésped del hotel, o incluso un gerente, podría haber tropezado accidentalmente y sin darse cuenta con la bandeja y hacer que la botella se volcara y se derramara sobre las servilletas.

Después que el delegado de la Unión iniciara un desafío del castigo injusto de los camareros, la represalia de la gerencia fue levantarles también una acusación a los cantineros de banquetes. Esas acusaciones elevaron a 15 el número de empleados que la gerencia había acusado sin tener pruebas.

Los gerentes del Hilton con la mayor tranquilidad acusan de cometer errores a empleados que trabajan duro y los castigan sin tener la más mínima prueba de que ellos cometieran alguna falta o incluso de que haya ocurrido alguna falta. Mariela Colón, la Directora Asistente de Recursos Humanos, tuvo la osadía de decirles a varios mozos de banquetes que la gerencia puede levantarle una acusación a cualquiera por cualquier cosa, ya sea verdad o no, independientemente de que haya prueba o no, y que es responsabilidad de los trabajadores llevarlo a arbitraje y defenderse a sí mismos.

El comentario hecho por Colón es típico de la actitud y la filosofía que tiene la gerencia en el Condado Plaza. También lo es la disposición en los niveles más altos de la gerencia de Hilton a tolerar y permitir que se someta a los empleados del hotel a castigos arbitrarios. Si no hubiese sido por una batalla agresiva que la Unión emprendió en nombre de los trabajadores castigados, las acusaciones ilegítimas estarían todavía en sus archivos de personal.

info@puertoricohotelstrike.com