ENGLISH

Se obligó a un houseman a recoger la ropa interior sucia del Gerente General



Los trabajadores en la industria hotelera saben que su trabajo es servir a los huéspedes del hotel con profesionalismo y cortesía los 365 días del año. Para aquellos que forman parte del personal de housekeeping, esto incluye, desde luego, limpiar lo que dejen los huéspedes en las habitaciones y, en caso que el huésped así lo desee, recogerle su ropa para llevarla a la lavandería o al lavado en seco.

Sin embargo, los gerentes de los hoteles no disfrutan de la condición de huéspedes en los hoteles que ellos administran, y no tienen por qué pensar que tienen derecho a los servicios que sus empleados les prestan a los huéspedes, especialmente cuando se trata de la ropa sucia de los gerentes.

Michael Platt, Gerente General del hotel El San Juan, vive en el hotel. Hace unos cuantos meses, Migdalia Feliciano, la directora asistente de housekeeping, le dio orden a Luis Lugo, un empleado que pertenece al personal de housekeeping del hotel, de que fuera a la vivienda del gerente general y que recogiera su ropa para la lavandería.

En otras ocasiones también se le había solicitado al Sr. Lugo que recogiera ropa para la lavandería y éste se dirigió a la habitación del gerente general, suponiendo que todo lo que se le había solicitado que hiciera era recoger la bolsa de lavandería y llevarla a la lavandería del hotel.

Pues ése no era el caso.

La ropa sucia del gerente general, en lugar de estar colocada ordenadamente en la bolsa, todavía se encontraba en su cesto de ropa sucia. El Sr. Lugo, cuyas funciones de trabajo no incluyen servir de valet, lavandero, ni asistente personal de ningún gerente del hotel, se encontró con la desagradable tarea de meter las manos en el cesto de ropa sucia del gerente general y sacar su ropa interior, calcetines y otra ropa sucia para entonces colocar todo esto en la bolsa.

Hay ciertas cosas que ningún empleado debe tener que hacer bajo ningunas circunstancias. Manejar la ropa interior sucia de su gerente sin duda es una de ellas. Sin embargo, eso es lo que tuvo que hacer el Sr. Lugo. Si se necesita alguna prueba de que la gerencia de El San Juan carece del respeto más básico hacia sus empleados; el hecho de que se haya permitido que ocurra un incidente de este tipo, aunque sea sólo una vez, provee esa prueba con creces.

info@puertoricohotelstrike.com